domingo, junio 12, 2005

Despacito, muy despacito...

Hoy concluyo que entre nosotros no hay prisa, y sí múltiples y acelerados saludos, sonrisas, conversaciones, miradas, comoestás, muchosgustos, nosveremos, porahoras, cúidates. Aún así y sin que lo sepas, ¿o sí?, renuncio a planes tentadores, citas impostergables, deberes cotidianos, compromisos ineludibles, vicios esclavizantes y responsabilidades primordiales, para coordinar regulares encuentros en el espacio conocido por ambos, donde sé, sabemos, nos encontraremos unísonos, segundos más, segundos menos, qué más da, como en un apetecido, esperado y mutuo orgasmo. Veo acercarte en la lejanía borroso y me pregunto si serás tú el que viene o seré yo quien llega. ¿Será que todos los caminos bifurcados conducen a una misma Roma? ¿ O es que ahora no hay celeridades, como las hubo antes en mi mente desvirgada, cuando quise devorarte con mis ojos; como las hubo cuando me rechazaste al percibir mis ligeras insinuaciones que con vanidad osaron conducirme hacia la nada? Si lograra al menos no hacerme de ilusiones esta vez, que ya tantas veces me han hecho caer de culo y hasta entregarlo así fácil, y dejara que el tiempo de aquí a la cita concretamente concertada y en adelante, llegara sin premuras, estaría presto a emparejarme cuando tú también así lo quieras. De mi parte, quiero prometerte que lo intentaré. (F)

0 Comments:

Publicar un comentario en la entrada

Links to this post:

Crear un enlace

<< Home